01. Entendemos el contexto
Hablamos del funcionamiento actual, de las personas que utilizan el proceso, de las herramientas existentes y del resultado que se espera. Identificamos restricciones y dependencias que afectan al proyecto.
Método de trabajo
Antes de desarrollar hay que entender a quién sirve el sistema, qué procesos debe resolver y cómo encaja con lo que ya existe. Esa definición guía el diseño, el desarrollo y las pruebas.
Hablamos del funcionamiento actual, de las personas que utilizan el proceso, de las herramientas existentes y del resultado que se espera. Identificamos restricciones y dependencias que afectan al proyecto.
Ordenamos necesidades, planteamos módulos y recorridos de usuario, definimos integraciones y acordamos prioridades. El alcance se documenta antes de comprometer entregas.
Desarrollamos componentes verificables y comprobamos que respondan a los casos de uso previstos. Los cambios de alcance se valoran con sus consecuencias en tiempo y coste.
Realizamos validaciones, configuramos el despliegue acordado y entregamos la información necesaria para operar el sistema. El mantenimiento y las mejoras se pactan según las necesidades del proyecto.
Basta con una explicación del problema y el resultado que buscas. Si ya tienes documentación, prototipos, ejemplos o una lista de requisitos, también puedes compartirlos durante la conversación inicial.
Sin documentos técnicos obligatorios. Con una explicación clara podemos empezar.